Corroboro, yo iba de tripulante con Filibustero

y era mi segunda regata de altura (el año anterior no pudimos acabar

).
Os aseguro que la llegada fue agónica y que por la cabeza de todos rondaba permanentemente la idea de abandonar y poner motor para llegar de una puñetera vez al puerto, después de 47 horas. Vamos , como para perder un minuto esperando...

Eran las 11 de la mañana y veiamos la boya de llegada pero la corredera marcaba 0,0. Como no llevabamos tangón ni spi, con el palo de la escoba abriamos el foque a ver si pillabamos algo de viento

. Íbamos trimando lo que se podía. Que si viene un soplo por estribor... que si por popa... nada!!!. Por la radio la organización nos iba animando para que no abandonásemos "venga que ya os falta menos..!!!"

. Nos importaba un bledo el premio a la deportividad (que de hecho creo que aún no sabíamos ni que existía), queríamos llegar y era una cuestión de amor propio

. Era la tercera vez que el patrón participaba (la segunda para mi) y en ninguna había conseguido terminar la regata, las dos anteriores por el mal tiempo.
Con llegar teniamos suficiente.
Os dejo una foto de la feliz tripu con el trofeo y la boya a la llegaday a la salida de la cena (con la "bodega" llena

).
Y al que le pique que se rasque. Para los demás

y cardhu

, que llevabamos provisiones abundantes.