No nos conocemos, pero es agradable que te acuerdes de esta panda de cuasi impresentables, mientras miras el techo de una cama hospitalaria en esas largas horas espera,o desde tu retiro post operatorio. Seguro que ahora pensarás que el estres , las prisas y el correr "detras de la zanahoria", no conducen a nada bueno.
Te deseo lo mejor y prometo que formaremos la guardia de honor, sables mellados en alto en la entrada de este antro cuando, cuando vuelvas
