Totalmente de acuerdo. La sensación de seguridad y comodidad de un cata no se puede comparar a un monocasco. Peeeero, también vuelcan. Y no se vuelven a adrizar



Yo también he navegado con un cata cruzando todo el Cantábrico hasta Coruña y seguimos bajando todo Portugal y hasta Gibraltar.
La navegación es muy cómoda, hasta que te encuentras con el "morral" entonces un cata pierde muchos puntos, al menos para mí, no ciñen tan bien como el monocasco y los pantocazos son tremendos. Por lo demás, perfecto.
Para estar fondeado es idílico, estable como ninguno, habitabilidad tremenda, espacio para llevar de todo, mucho más caro si entras a puerto (y hay sitio para un cata) más caro de mantenimiento.
No lo he hecho pero supongo que para hacer el cruce del Atlántico, al Caribe, han de ser la embarcación perfecta, con los alisios, vientos de través-aleta, es cuando mejor navegan y aprovechas todo lo que pueden dar de si.
Unos cafeses matinales


