Con todos los respetos, yo queria centrar el debate en ese efecto de deslizamiento - que al parecer no se da en todos los catamaranes, solo en aquellos que se puede subir totalmente los planos antideriva.
Sin embargo y a riesgo de duplicidades, porque ese tema ya ha sido tratado amplia,ente - supongo- también pongo mis apreciaciones*
En el coloquio, tambien se recordó que el peligro no era volcar lateralmente sino capotar como in avión al pinchar la ola siguiente, debido a su gran velocidad y poco desplazamiento.
Por otra parte, - según he leído, - la jarcia tiene un sistema tipo " fusible" que permite la ruptura propiciando que desarbole antes que volcar.
Por otra parte, tambien he escuchado que a partir de una eslora mínima, apenas hay registros de vuelcos, con lo cual, hay una eslora mínima recomendable.
Si estas condiciones son ciertas, lo convertirían en la embarcación ideal para navegaciones oceánicas, aunque poder ganar barlovento es vital, pues no siempre podemos disponer de mar franco sin tierra a sota, *como para correr un temporal.
Si nos fijamos en los IMOCAS, las condiciones son muy parecidas, y nos inducen a pensar que las tendencias convergen.
Sin embargo, el otro dia hablando con un amigo que hizo la ruta de la Sal, me conto que lo hizo en un IMOCA. Le dije: bueno, pues poco has podido disfrutar, porque llegaste enseguida.
Me contesto: no tardamos nada en llegar al archipiélago, pero para entrar estuvimos muchas mas horas haciendo bordos, pues no ciñe mas de 60 grados y al final nos aburrimos y pusimos motor.
Este efecto es debido en gran parte a su propia rapidez, corre tanto que el viento aparente se pone en la nariz. Recuerdo que hace años probé uno de regatas con unos amigos y la sensación era muy frustrante, arrancaba como una moto de carreras, pero solo hacíamos traveseses.
Lo de la comodidad es evidente, pero contara mas y viento, es una tortura, incluso cuando se navega a gran velocidad, parece que duermes sobre una vía de tren.

