Gracias

Un placer y qué menos, ya que entiendo el idioma y me va el tema... que compartirlo con vosotros!
He estado a la escucha del programa de radio de las 12, que intento no perderme porque contactan en directo con los navegantes y les permiten explicar sus experiencias en primera persona...
Han hablado hoy varios explicando lo duro que había sido la noche. La gran mayoría de ellos la pasaron con un rizo en la mayor y otro en el solent, atados a la caña, intentando no caerse (de hecho explicaban que dejaban cierta longitud a la línea de vida para poder moverse en caso de tener que maniobrar o liberarse en caso de que caigan al agua y se encuentren de repente a sotavento del casco, pero esa misma longitud de línea hace que puedan caerse en el cockpit, cosa que les pasó a unos cuantos de ellos, a Damien Guillon entre otros, durante la noche).
Noche larga para todos ellos, los que no tenían puesto su TPS (mono de supervivencia), completamente mojados. Recordaban las ventajas de llevar la TPS, porque por debajo necesitan muy poca ropa para mantenerse calientes, lo cual tiene la ventaja de no molestar a la hora de moverse. Como suele ocurrir en esos casos, pues es cierto que no se la quitan para dormir ni en varios días. Un comentarista decía que en el 2000, nadie se la había quitado entre Bretaña y Madeira, y que, por culpa del caldo de cultivo que se va organizando allí dentro, algunos llegaron a tomarse antibióticos para seguir hasta el Caribe... Es muy dura a veces la vida del navegante
Muy pocas roturas a pesar de las condiciones. Una ventaja enorme, ya que en una carrera donde la diferencia no se puede hacer en las opciones de ruta (aunque el bordo, el decidir cuándo hacerlo y cuánto tiempo mantenerlo, marcó ciertas distancias entre ellos, como hemos visto) ni en el barco en sí porque todos llevan absolutamente lo mismo, el aguante del material y de la gente lo es casi todo...
"Casi" porque también cuenta, y mucho!, la experiencia. Germain Kerveleo, a bordo del último barco de la fila, recordaba que aunque hubieran sustituido su génova por un solent, no supieron anticipar lo suficiente para tomar un rizo en el foque a tiempo. Con un rizo en la mayor y todo el solent arriba, se vieron desbordados cuando empezó a llegar el frente. Pero al haber caído la noche (noche negrísima, aseguran todos, para más inri), ya no querían ni podían irse a proa para reducir trapo. Con lo cual optaron por el "modo supervivencia", que consistió en seguir una larga ruta NW para alejarse del marrón... cosa que les alejó bastante del resto del pelotón. Hay que recordar que estos chicos no tienen muchas millas navegadas. De hecho el skipper, Germain Kerveleo, solo tuvo una experiencia de temporal así cerca de la costa y durante poco tiempo, nunca en alta mar. Chapeau, pues, por su temple y aguante
Mucha vigilancia tendrán ahora, ya que entran en la zona DST (Dispositivo de Separación del Tráfico) de la Coruña, en la que los veleros pierden su preferencia por estar los mercantes con maniobra restringida en esta autopista del mar. Los comentaristas decían que ellos mismos veían algo como 120 señales AIS en un radio de 100 millas alrededor de nuestros chicos. Los figaristas también pueden visualisarlo a bordo, ya que sus barcos están equipados de receptores AIS.
Ya sabeis que dan cada día el trofeo "performance" al barco que ha recorrido más millas entre los dos pointages de las 11h de la mañana de un día y del otro.
El primer trofeo se lo llevó Nacarat (200,5 millas en 24h)
El segundo, él de hoy, los ingleses de Artemis (165,6 millas).
Nuestra Anna ha remontado un puesto y está en 12 posición


Seguimos a la escucha!


