Estimados Cofrades.
Ayer en la conferencia de Rafael del Castillo y ante la pregunta de un armador de un catamaran, comento una anécdota muy interesante que expongo aquí, por si consideráis interesante debatirlo.
Al parecer, dos veteranos navegantes ( los dos hermanos y de ochenta años), poco antes de arribar a Brasil, se encontraron con vientos de sesenta nudos. La opinión de los protagonistas, es que si les pillara en un monocasco, habrían dado vuelcos continuos hasta las costas cariocas.
Al parecer, llevaba un modelo de catamaran de los que se puede subir totalmente los planos de deriva. Al no existir resistencia alguna, navegando a palo seco, el catamaran " resbala " y no vuelva, mientras que en un velero convencional, *la orza frena lateralmente el barco que acaba volcando.
Nunca antes había escuchado *esta explicación, - aunque en un foro como este donde se tratan tantos temas- es posible que ya se comentara con anterioridad.
Lo paradójico del asunto, es que le tememos a un vuelco en un catamaran y los portillos de seguridad que obligan a montar a estas unidades, inquietan un poco, pero si es cierta la interpretación de los que vivieron aquel temporal, los catamaranes ganan muchos puntos.
Abrazo enorme a Tod@s

