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Antiguo 27-04-2012, 11:42
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Pirata pata palo
 
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Predeterminado Re: concesiones a la razón

Buenos dias a tod@s.Tomaros unos licores cafeses a mi salud.
GRACIAS:HABER SI SOY CAPAZ DE APLICARLO:fer

Cita:
Originalmente publicado por Haize Alde Ver mensaje
Estos últimos veintitantos días en los que ha llovido todo lo que ha querido, sentado en el barco -con nostalgia- mientras fuera se desataban los elementos, he repasado las concesiones -por llamarlas de alguna manera- que han hecho que mis mujeres –mujer e hija- se aficionen a la vela, reflexiones que me parecen interesantes ya que han hecho que pasen de tomar el sol a participar en la navegación.
Primera: el cambio de barco por uno mayor, de 21 a 31 pies que ha contribuido a que se sientan más seguras.
Segunda: salidas cortas, de dos a tres horas volviendo a puerto cuando empezaban a cansarse. A veces hemos ido a casa a comer y me he vuelto solo a navegar.
Tercera: aceptar que algunas veces es bueno tomar el sol.
Cuarta: si se levantaba viento fuerte, volver a puerto. Al principio viento fuerte eran 10 Kn. ahora ya alrededor de 25 Kn. con más el que procura no salir soy yo. Aquí un punto importante fue salir con viento de unos 15 Kn y rachas de 25 Kn. o algo más navegando a la francesa. Descubrí que la mayor izada da desconfianza por la dificultad de recogerla rápidamente, sin embargo con el génova eso no se da; es sicológico. Esto se ha arreglado practicando la toma de rizos.
Quinta: mantener una escora razonable que por supuesto ha ido aumentando hasta meter la regala en el agua –pero solo un poquito ¿eh?-. Todo es cuestión de costumbre y de confianza y contarlo antes de que ocurra.
Sexta: explicar claramente cuando puede el viento en combinación con la ola tumbar el barco y como salir del trance sin mayores percances. Esta maniobra la hemos practicado con poco viento y espero no tener que aplicarla nunca.
Séptima: aceptar los fallos y meteduras de pata como algo normal que nos puede ocurrir a cualquiera. No levantar la voz y no hacer reproches. Explicar el fallo.
Octava. Explicar las maniobras y el trimado, dejar llevar la rueda aunque alguna orzada nos hemos metido por no anticipar una racha. Esto ha servido para ver que con calma, no pasa nada.
Novena: no obligar a nada que no quieran hacer. Es mejor esperar que forzar. A veces observando sus caras tomar un rizo antes de lo que yo lo haría.
Décima: disfrutar viendo como van aprendiendo y no emplearlas como “mano de obra”.
Resultado.
Cualquiera de las dos pueden realizar las maniobras más usuales, llevar el timón e incluso tomar el sol, excepto entrar de proa en la calle principal y pasar a popa para recorrer la calle de mi amarre y amarrar de popa. Se niegan en redondo. El problema es que piensan que fallar es darse contra alguien aunque hay sitio para rectificar. Todo llegará.
Yo he sacado el placer de navegar con mi familia, hacer una tripulación con la que voy a gusto y navegar tranquilo ya que si me pasa algo y voy con ellas, me llevarán a puerto sin mayores contratiempos.
He tardado dos años y yo también he aprendido mucho explicando las cosas. Ha merecido la pena.
Animaos que nunca es tarde.
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A QUIEN MADRUGA
DIOS LE DA MAS TRABAJO.
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