Como lector ocasional de esta revista, lamento el cierre de la misma. Efectivamente había números buenos y algunos no tanto, pero siempre tenían artículos y reportajes interesantes.
Yo también seré antiguo, pero, sinceramente, prefiero el papel para poder consultar y leer tranquilamente, sobre todo después de un tiempo.
Mi solidaridad con todos los profesionales de Navegar.

¡Un brindis por ellos!