Entiendo lo que dices, Prometeo, y ciertamente parece muy interesante.
Me estoy imaginando a un catamarán cual si fuera un corcho en medio de un temporal, deslizándose y pasando por encima de todo tipo de olas. Mientras, me imagino a un monocasco cual si fuera una botella de vidrio vuelta abajo y semi hundida, sumergiéndose completamente con las rompientes y dando todo tipo de vueltas para caer luego en su posición inicial.
No sé si sirve el ejemplo, pero algo de éso debe haber.
