Ese velero es una maravilla. Responde a las expectativas del dictador nazi de ponerse entonces a la vanguardia del mundo en todos los campos, tras la humillación de Versalles. La guerra acabó con el sueño de superar a Gran Bretaña, la gran potencia del momento.
Pero, paradojas de la Historia, lo que no consiguieron con la guerra, lo han conseguido después con la economía. Como ejemplo, señalar el caso de la Rolls Royce, coche emblemático en el mundo por su calidad. En la actualidad, está en manos de la BMW, marca que creció de la mano del dictador.
