Olas de nuevo
No podría añadir nada mejor a lo ya dicho en materia de reconocimientos, de modo que me sumo a lo ya expresado por muchos de vosotros.
Por otra parte no puedo dejar pasar la ocasión de manifestar mi admiración por un gran marino, un gran barco y una gran tripulación: Me refiero a Tino, el Sátiro y Amalia.
Por el retraso provocado por el calentamiento del motor cuando navegaban sin viento, llegaron tarde a Palos y les pilló tremenda rasca de nuestro beatífico Med: un F8 con rachas de de F10 y mar arbolada, desordenada
y rompiente de más de 8 m a la altura del islote de Hormigos.
Tras 7 horas de lucha a brazo partido consiguieron ganar refugio en San Pedro del Pinatar, donde, gracias a la intermediación de Juanitu consiguieron amarre, mecánico y paz para hacer revisión de daños, que no fueron más allá del bimini hecho jirones.
Mis respetos por su serenidad y temple para sobreponerse y brindo por ellos

que han aprendido mucho sobre su barco y sobre ellos mismos: ahora son más fuertes.


Eso han sido prácticas de navegación con mal tiempo, y no las historias leidas en libros. Bravo!


