Martes, 24 de abril de 2012, en alta mar.
La noche ha sido intensa, hemos tenido vientos de aleta (SE y SSE) que han alcanzado casi los 27 Kn, íbamos con un rizo de mayor y todo el génova, carro de mayor totalmente a sota y vela muy aplanada mediante pajarín y trapa de mayor. Más que el viento, el problema residía en un cielo totalmente encapotado y sin estrellas que se combinaba con una mar de través con olas de unos dos o tres metros, quizás más.
Así, había que navegar con el compás y de oído, de modo que había que corregir con anticipación tanto las orzadas como las arribadas para intentar mantener un rumbo general 030º.
Todo esto, combinado con una velocidad que raramente bajaba de 8’5 kn, ha convertido a Régulus en una mezcla entre el “AVE transoceánico” de Javi y el Dragon Khan … divertido, emocionante y exigente, pero muy provechoso … la singladura desde las 14:00 UTC de ayer a hoy ha sido de 172 Mn, lo que no está nada mal.
Yo hice mi guardia y me quedé arriba en la siguiente, más o menos hasta su mitad, con el fin de echar una mano a Pepe y Javier en caso necesario, por lo que es fácil comprender que en cuanto bajé y me tumbé en mi cama me quedé frito en cuestión de segundos.
Anoche Carlos sustituyó a Lydia en nuestra guardia, pues ella estaba totalmente agotada tras la enorme cantidad de horas que se ha pasado en la cocina estos últimos días, que posiblemente han igualado el número de horas que ha estado de guardia. Lo cierto es que nos vino muy bien a Carlos y a mí compartir esta guardia, en la que hemos compartido confidencias, hablado de trimado, navegación y, sobre todo, hemos disfrutado como niños jugando con Régulus, las olas y el viento. Estando yo a la caña, marcamos una punta de 10’6 Kn, fue una conjunción mágica en la que el barco estaba en la cresta de una ola, yo había conseguido ponerlo más o menos plano y llegó una racha … Régulus alzó su proa y se puso a planear como si fuera un VOR 70, dos enormes mostachos iluminados por las luces de posición asomaron por la proa, y nos lanzamos ola abajo … la velocidad se dispara … 8’5, 8’72, 8’93 , 9’02, 9’7, 10’6 Kn!!! Casi no me lo creo y me quedo con ganas de más … pero no superaremos los 9’30 Kn en el resto de la guardia, aunque tampoco esta punta está nada mal.
Hoy hemos amanecido con algo menos de viento y, sobre todo, menos ola … da la sensación de que vayamos parados … pero la realidad es que estamos navegando casi todo el rato a 7 Kn, con puntas alrededor de 7’6, 7’8 Kn. La cifra de hoy … 172 millas en 24 horas, a una media de 7’16 Kn, no está nada mal … Además, hoy hemos adelantado una hora el Reloja Bitácora, porque hemos cruzado los 60º W, ya estamos en los 59º .
Ayer pude hablar dos minutos con Bea, vía Inmarsat, le pedí que intente unirse a nosotros en Cádiz … ella estaba casi sin habla ante la sorpresa de mi llamada y de mi petición, yo deseando que ella estuviese a bordo … nos despedimos, y me queda una emoción confusa entre la alegría de haber hablado con ella y la frustración por la brevedad de la llamada … pero una sonrisa ilumina mi rostro, sé que lo que siento por ella no es pasajero …
Mientras escribo, Lydia, que está fresca como una rosa y al despertar se ha pegado el curro de dejar en estado de revista la dinette, la cocina y las dos neveras, está preparando un delicioso sofrito que supongo será la base de la salsa que acompañará la comida de hoy, dorado al horno … se me hace la boca agua!!!



Salud!!!