Viernes, 4 de mayo, ¡¡Tierra a la vista!!
Anoche, al llegar a la marca de las 100 millas de distancia respecto a nuestro destino, se cumplió directamente lo que nos venía diciendo Rafael del Castillo hace un par de días … viento del E/NE … es decir, de p**a proa y de unos 8 Kn. Así que optamos por poner en marcha el motor para no pasarnos dos días haciendo bordos.
Nos encontramos, además, con corriente en contra, por lo que a pesar de ir a 1.800 RPM que dan al barco una velocidad sobre el agua de aproximadamente 7 Kn, nuestra SOG (veocidad sobre el fondo) escasamente llegaba a los 6 Kn. Estamos convencidos de que es el Imperio Luso en su lucha contra la Ensaimada, pero nada nos detiene, al menos hasta ahora … y tenemos suficientes reservas de diesel como para cubrir más del doble de la distancia que nos resta a la velocidad mencionada.
Hoy, a las 11:13 HRB (13:13 UTC) Carlos y Javi, que estaban de guardia, han voceado lo que todos esperábamos oír: ¡¡¡TIERRA A LA VISTA!!!, es la primera vez que vemos tierra desde el 18 de abril, me ha provocado una mezcla de sensaciones … se acaba esta primera gran parte de nuestra travesía y hemos cruzado el Atlántico en tan solo 16 días, lo que no está nada mal, tras recorrer casi 2500 millas, 2489 exactamente, a las que añadiremos las casi 45 que quedaban hasta destino en el momento de ver tierra, ha sido una travesía con calmas, portantes, traveses, algún descuartelar … furiosas cabalgadas con puntas de más de 12 Kn, traveses y aletas cómodos a 8 o más Kn prácticamente sin escora ni oleaje, un par de días (tres si contamos el día de hoy) en que hemos tenido que recurrir al motor para propulsarnos, vientos flojos en los que costaba andar a más de 3 Kn sin la ayuda del Gennaker, convivencia armoniosa en general, con algún pequeño roce, tan solo dos lesiones, mi luxación de muñeca que aún me tiene fastidiado y el golpetazo tremendo que se llevó Pepe y que aún le tiene incapacitado para hacer esfuerzos, centenares de pequeños golpes, alguna que otra avería pequeña (especialmente pestillos que fallan y algún problemilla de jarcia de labor), etc … en resumen, una experiencia inolvidable, el primer Atlántico para Lydia, Javi, Pepe y yo mismo, el segundo de Carlos y el tercero de Javier … por cierto, la porra la ha ganado Carlos si no ocurre nada imprevisto durante el día de hoy.
Empezamos a oír tráfico radiofónico entre diversos barcos y el puerto de Horta, la isla de Faial, aún a 35 millas de nuestra proa, va creciendo ante nuestros ojos, la corriente unas veces nos ayuda y otras se pone en contra … nuestra velocidad media es de unos 6’5 Kn … está claro, esta noche cenamos entrecotte con patatas fritas en la Taberna de Peter … y ya hay quien está pensando en el diseño de la pintada que reflejará nuestra visita a Horta …



Salud!!!!