Mucha suerte los próximos tres días a todos los que se examinen en Zaragoza. A mí me toca el jueves. Mucha suerte, o mejor dicho, sólo la realmente necesaria, que seguro que es poca porque habréis sido todos unos empollones y tenéis los codos pelados.
A ver si cuando pasen estos tres días podemos echarnos todos unas

en condiciones.
Lo dicho: Buena suerte.