Bravo por Nochero y... Por los stukas.
Camarada. Es verdad que estamos atrapados, pero no dominados.
Esa es la paradoja del mar, de un elemento natural tan poderoso. Sabemos que no podemos dominarlo, que somos ínfimos y vulnerables, como una brizna de paja en el viento. Sin embargo allí es donde somos mas libres, donde menos dominados o sometidos nos sentimos.
El marinero resuelve esa duda cada dia que sale incluso despues de la experiencia mas traumatica y aunque sepa del naufragio, lo acepta mansamente como una cosa mas en el devenir cotidiano.
Yo no se cual puede ser el fin mas hermoso - si existe la belleza en algo tan dramático- si en la épica muerte en el mar, o en una cama de hospital llena de tubos.
Yo incluso quiero pensar que recuerdas con mas cariño a tu abuelo porque dio su vida por sacar adelante su familia. Quizás si su fin fuera mas convencional, no disfrutaría de la admiración y respeto de su nieto ( que ahora compartimos todos)
Mientras tanto, me vuelvo a poner a los estukas. Hay que buscar una disculpa para cantar y bailar.
Abrazo enorme amigo
