Cambiar o no cambiar, he ahí la cuestión.
Si de verdad tienen 30 años, la pregunta está fuera de lugar.
Hay que cambiarlos en la primera ocasión que tengas.
Es cierto que pueden estar bien, es cierto que el óxido de cobre es azul o verdoso y que con un buen cepillado, limpiado y engrasado probablemente queden reclucientes.
Pero dormir tranquilo no tiene precio.
Hablamos de "fondo", es decir, la frontera entre el bien y el mal, entre el casco y el agua, entre al vía de agua y la estanqueidad...
Se pueden cambiar, se pueden no cambiar... pero 30 años son muchas razones en la balanza de "cambiar a la proxima ocasión".
