Es un Amel, creo que eso ya define nuestro nuevo medio-compañero de travesías. El enamoramiento del mk III es como el albañil que le silba a uan tia macizorra de culo hermodo, pero sabe que el amor de su vida está en casa no en los culos de la calle, yo lo tengo por partida doble, en el barco y en el capi, ahora solo falta llegar a casa y cambiarle como mínimo las cortinas
Y como dice nano, el barco a vela navega de la leche, teníais que habernos visto la cara de babosos sonrientes en la bahía de Alicante, ¡qué navegada por dios!!! cuando esté a punto no lo quiero ni imaginar....
