Re: La otra cara de la Mar.
Cuando era semi-profesional (lo de semi es porque estuve tres años embarcado en pesqueros de bajura, solo en verano) pasé algunas malas. Afortunadamente en ninguna de ellas pasó nada grave, aunque si un par de sustos buenos, como la vez que tuvimos que vaciar las bodegas de "patexo" para evitar irnos a pique. Pero en esos años oí historias de poner los pelos de punta.
No obstante, la historia que siempre recordaré como más horrenda es la siguiente:
En un día de mar calma, un padre y su hija salen a pescar. Cae la niebla. Se hace muy densa. En un momento dado, la hija cae al agua. El padre la oye gritar socorro. Le llama.
Por mucho que busca no la encuentra.
Dejan de oirse las llamadas de socorro.
Nunca la encontró.
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No es tan malo envejecer, si se considera la alternativa... (Katharine Hepburn)
... Pero que difícil es aceptarlo (Epops)
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