Estaba Jesucristo con San Pedro en la puerta del Cielo y le dice éste:
- Oye Jesús, hazme un favor. Quédate un rato en la puerta por mi, que tengo que ir a hablar con tu Padre.
Se queda Jesús en la puerta y de repente ve venir a un hombre de largas barbas, vestido con una túnica, con un rostro venerable. Y Jesús, mirándolo con una mezcla de emoción y sorpresa, le dice:
- Perdone, buen hombre. Yo a usted le conozco de algo........ ¿Quién es Ud.?
- Verá joven: tengo muchos años, me falla la memoria y no lo recuerdo muy bien. Yo me llamaba José o Giuseppe o algo así; en la tierra creo que era carpintero y me parece que tuve un hijo, pero que en realidad no era mío y se hizo muy famoso en todo el mundo.
Al oír estas palabras, Jesús abraza al venerable anciano y grita:
- ¡¡Papáááá!!
A lo que el viejo replica:
- ¡¡¡ Pinochoooo !!!


