Gambucero, entiendo que estés aburrido y en lugar de estar en la mar te dediques a hacer medidas delante de una pantalla, aunque es evidente que eres de letras pues no cuadran tus afirmaciones..Verás, te lo voy a explicar que es bien fácil: cuando se avecina un temporal lo que primero sale huyendo del barco son las ratas. Hace poco por mis aguas le sucedió algo así, en cuanto hubo un pelín de marejadilla toda una tripulación huyó despavorida, y al contrario de los buenos usos marineros el capitán fue el primero en abandonar el barco
Pero bien es cierto que tienes mucha razón cuando afirmas que no se puede medir a todo el mundo con el mismo rasero

No se puede considerar a todo el mundo por igual, y por suerte, en mi barco no hay ratas. Tu entras a escribir lo que escribes por simpatía a un tercero, ¿crees que vas a ser más amigo por seguir removiendo la mierda?. Mis amigos, son eso, amigos, y han salido corriendo, pero hacia nosotros, raudos a echar un cable. En lugar de quedar bien de “letrilla” están dando el callo al 100% y gracias a ellos seguimos en ruta. ¿Ves la gran diferencia? Es la misma que llorar de pena como hacíamos hace poco a llorar de orgullo y alegría por nuestra gran suerte, estamos rodeados de buenas personas que nos quieren mucho y bien. Esta vida pone cada uno en su sitio y como suele decirse: por tus amigos te conocerán.
El poco sentido común nuestro fue cometer el error de…. Bueno la historia es larga y ya la sabes, al menos lo que te hayan querido contar. De haber sido sensatos la situación hubiera sido distinta y el traslado más cómodo. Pero siempre seguro, pues así estamos haciendo las cosas. La culata… pues no sé yo si compensa gastrase ese dineral… mucho menos cuando se pueden encontrar por mucho menos, y cuando lo mejor es desde casa desmontar el motor revisarlo al milímetro y ver si merece la pena invertir en él. Ahora lo importante es llegar a nuestro puerto base, donde nos movemos bien, y ya disponemos de dos motores y un porrón de velas (hasta las que le ponemos a la Virgen del Carmen).
Cuando aprendas un poquito de la mar te lo cuento más detenidamente y lo entenderás mejor, ahora mismo veo que es perder el tiempo pues no te enteras. Mientras tanto te voy a citar a otro clásico, pero más castizo: ¡¡¡YO HE VENIDO AQUÍ A HABLAR DE MI LIBRO!!!
