Gracias por el (siempre útil) consejo de no fiarse.
Hace unos veinte años dejé en el fondo de la Bahía de Santander unas botas de agua, en circunstancias parecidas (regata de Snipe, invierno y rasca de NW...). Curioso, porque me las saqué ya que me tiraban demasiado hacia abajo....pero eran nuevas y no sobraba el dinero, así que me "costó" unos segundos tomar la decisión. Lo siguiente iba a ser el traje de aguas, que "ya pesaba", pero alcancé el barco a tiempo. Bueno, el barco me alcanzó a mí...
Enhorabuena por contarlo, y PODER contarlo
Embat