Pues... tratándose de esa zona... y como cofrade consorte de una del Norte, se me ocurre la explicación.
Eso es una pedrada que ha tirao uno de Bilbo, que se le fue un poco la mano, y como cayó al agua, ¿para qué ir a cogerla?
Tendrán que pasar los del Instituto Hidrográfico de nuevo a sacar la carta con la corrección.



¡Aúpa Mirandés!