Arrolló ese Barsa, practicando un fútbol en los primeros minutos propio del Athletic. No pudo ser y, por supuesto, mis sinceras felicitaciones a los culés.
Para los que perdimos, lo que le dije a mi desencantado hijo al término del partido: "sólo es fútbol. Ojalá -añadí- que todos los problemas que nos puedan venir fueran como éste".
