Re: Navegar Festejando.festejar Navegando.
Mientras creemos avanzar y no, se me ocurre pensar que ya estamos relativamente cerca de nuestro amarre, a algo más de una hora, y que quizá no pase nada si fuerzo un poquito más el motor. Lo subo, y nos ponemos a 4,5-5 nudos. A más, a más, se me ocurre abrir un poquito el rumbo hacia el este, y la mayor coge un poquiiiiito de potencia, y ayuda con medio nudito. Con estos pequeños incrementos ya parece otra cosa. Ahora parece que alcanzamos la chimenea enseguida, la rebasamos y ya nos parece ver allá a lo lejos las grandes grúas del puerto comercial.
¡Vilanova, al fin!
Cuando debo dar un “bordito” para corregir rumbo pierdo el medio nudo, después lo vuelvo a ganar…
No sé si pensar que he sido un poco tonto, o miedoso, al llevar el motor tan bajo, o ha estado bien esa prudencia, lo cierto es que el motorcito se comporta igual de bien. Sus diez caballitos trotan alegres sobre el mar. Ahora ya las olas parecen más pequeñas, el agua parece no salpicar tanto, y sobre todo noto que de cuello para arriba todo se me relaja. ¡Me dice la Almiranta que incluso sonrío!
Enseguida llegamos a la altura de la bocana el viento parece haber refrescado un poquito. Vuelvo a poner los 3,5 nuditos, ahora no voy a dejar de lado la prudencia. Entramos sin mayor problema, casi no hay tráfico ¿Quién va a ser tan tonto de navegar un día como hoy? Nos dirigimos al puerto comercial donde, como siempre, no hay nadie, y bajamos sin problemas la mayor, recojo las amarras que, recordad, una de ellas la traigo arrastras desde Tarragona. Adecentamos un poco todo y vamos al amarre. Enfilación grúa… ya; enfilación peixerot, ya… En el pantalán vemos al armador, Jordi, solícito como siempre. El amarre, aún con un poco de viento, esta vez es pan comido. Al fin y al cabo, jugamos en casa. Un saltito al pantalán y … Ufff, qué bien me siento ahora.
Es el momento de una cervecita.
__________________
Somos
como esos viejos árboles
batidos por el viento
que azota desde el mar.
José Antonio Labordeta.
Y si quieres escucharla, pincha abajo
|