He vuelto a salir hoy, estaba nublado y llovía un poco, pero el mar estaba tranquilo y soplaban 8 nudos mantenidos... Lo he pasado como un enano.
Conclusión, eso de dólo dos días de felicidad es falso, a la tarde salgo otra vez. (El Almirantazgo obliga a comer en casa, y la verdad, así paso tiempo con las peques que no hacen más que preguntar que cuando las llevaré en barco: la respuesta es siempre la misma: cuando papá coja soltura)
