... Ya parece que toca empezar a disfrutar del barco.
Todo llega, y el tiempo (metereológico y del otro) para marinizarme parece haber dado una tregua, y ahora, una semanita saliendo todos los días un rato.
Ayer soplaba fuerte y me tocó pelearme conmigo misma y con mi negligencia para gobernar esa dichosa caña que se me rebela, pero de eso se trata... de darle idem

, pero hoy... hoy no, hoy ha sido de los de AHHHH QUÉ BIEEEENNN!!!!
¡Qué pasada esto del principiante y cada día encontrarte con una "primera vez"!
Hoy de una tacada, varias a la vez...
- Primera vez comiendo fondeados tranquilamente
- PRIMER BAÑO DESDE EL KIVUCA (¡pero qué buenísima estaba el agua!!)
- Primera vez que veo MI barquito desde el agua (yo a remojo) ¡¡Qué bonico essss, si es aún más guapo que desde arriba!!!)
- Primer contacto de mis manos con el ancla, la orza y el casco bajo el agua (fondeo a poca profundidad, claro)
Hemos "estrenado" la jupette, la escalerilla, el subir y bajar, el tirarse al agua, el retozar como niños...
Hemos hecho bastantes prácticas de navegación....
He navegado un buen rato totalmente a ciegas (como que me han vendado los ojos!!

) para centrarme en "sentir el viento", a dirigir el barco con la caña sin obsesionarme por la agujita del rumbo...
He descubierto que es una maravilla justo eso, estar sin ver y poder decir de donde viene el viento (¡y por lo visto acertar con bastante exactitud...), y notar como todo fluye de otra forma, que se siente de otra forma, que la comunicación con el barco, sí existe
(claro, con otros 4 ojos velando por ello jajajaaj)
Ahhhhhh.... la verdad, que prácticamente todas las navegaciones con el Kivuca hasta ahora habían sido algo accidentadas, complicadillas, con su cosa... pero hoy, ha sido todo tan relajado, tan tranquilo, tan bonito...
¿Me estaré enamorando???
Perdonad el momento romanticón, pero ahora que tengo poco tiempo para entrar por aquí (entre el curro y navegar, os tengo abandonauuuusss jajajaja), me ha apetecido compartir esto
¡¡¡ESTOY TAAAAAN CONTENTA CON MI KIVUCA!!!!


(y el día que aprenda a navegar un poco, ya va a ser la leche, vamos!

)