Allá por el 1859, ya hubo una tormentita solar que achicharró toda la red de telégrafos mundial, hubo auroras boreales en Madrid, Roma..... hasta en el caribe.
Habrá que comprarse uno de esos ordenadores anti pulsos magneticos, porque sin tele, ni radio, ni internete si que va a crecer la natalidad a lo bestia, otro baby boom en plena crisis y si que nos vamos al tacho.

