Creo que es necesario tener en el barco un receptáculo insondable donde poder guardar dinero e incluso documentación. Que aunque estés acompañado en el barco, el resto no sepa ese lugar. Da tranquilidad frente a los demás, pues no siempre conoces a todos aquellos que embarcan. Además, cuando llegas a puerto y sales a tierra, sabes que lo de valor no está al alcance de otros, salvo que te pongan el barco patas arriba.
