Y si no hubiera puesto los pies se habrían hundido igual, ¿o es que llevaba los tacones afilados y creaba vías de agua?.

No me cuentes cuentos que "soy mayorrrrrrrrr".

El origen de las supersticiones está en el desconocimiento de las normas más básicas de naturaleza.
"Trae mala suerte abrir un paraguas en casa" y tanto, en un lugar pequeño no se puede abrir un paraguas sin sacarle un ojo a alguien o romper algo.
"Trae mala suerte sentar a un niño pequeño encima de la mesa", claro, en los siglos pasados las epidemias solían transmitirse primero a los más débiles, los niños y estos, con sus diarreas y falta de limpieza la transmitían a la mesa donde después se ponía el pan para toda la familia.
"Trae mala suerte dejar una tijera abierta", hombre, es de sentido común, como si dejas una navaja abierta escondida en el cesto de la costura, te cortarás.
En los siglos en los que la religión y la política prohibían la cultura, la superstición era la manera de enseñar a la gente mediante al miedo a lo desconocido.