
para amenizar la charla.
Efectivamente, hay que diferenciar celos de infidelidad.
Quien sospecha es celoso, y y deja de serlo cuando existe evidencia de infidelidad.
Los celos son normales, pero también los hay patológicos, esto es, anormales.
Los anormales o patológicos, enfermizos, compulsivos, etc., se distinguen de los normales por un enorme y constante sentimiento de inseguridad PERSONAL, y NADA consigue que el celoso enfermo se tranquilice.
Cuando lo que hay por medio es una sospecha de infidelidad, fundada, mejor no intervenir, creo yo.
Os dejo un enlace a un sucinto y clarificador
artículo sobre celos.
Salud, buena proa y celos de viento y las olas, que navegan siempre... en tanto que nosotros.....