Hasta hace poco, las boyas de Ons, eran del restaurante. Las había puesto el dueño que las dejaba usar a condición de tomarse el pulpo - buenísimo - allí. El nieto hacia de barquero. He pasado muchas noches en ellas con total seguridad. Algunas veces el mar de fondo hace que la estancia y la maniobra de embarque en el espigón por la noche y con dos copas de mas, sea un poco incomoda.
Por la noche en Cíes, vigilar el SW. Me ha pillado una noche justo a la vuelta de las Azores y cuando pensé que podía dormir a pierna suelta, me la pase toda con un ojo abierto con todo el fondeo que tenia en el agua, pegando escoradas y dudando si levantaba y me largaba al abrigo de la ría.
