14 de Junio
Hoy decidimos quedarnos en puerto. Hay que hacer un poco de compra. Salimos hacia el mercado a por unos tomates clásicos de Mazarrón y, ya de paso, nos compramos cuatro chuletas de gorrino.
A la vuelta me encuentro con la agradable sorpresa de que el restaurante Barbas está abierto (ya dije anteriormente que me habían informado de que había sufrido un problema grave de salud) Hablo con él y con su esposa. Ha tenido un derrame cerebral grave pero, afortunadamente, se va recuperando y la sola actividad del restaurante le ayuda a ello. Olé por la gente con valor y con ganas de vivir.
Encargamos un arroz con bogavante y nos vamos a la playa a darnos un buen baño. Ducha en las estupendas instalaciones del Club de Regatas y ya estábamos listos. En el restaurante nos zampamos un buen gazpacho, unos buñuelos de bacalao y el arroz encargado, regado con un Protos blanco. Estupendo, como siempre.
Vuelta al barco a echar una pequeña siesta. La mía fue hasta las 18:30; la de Alejandro hasta las 20:00.
Paseo por la playa, cena de un par de tomates de Mazarrón con ventresca, aliñados con un aceitillo especial que tengo, con base de ajo y guindilla, y ponemos una película clásica: Calabuch.
A las 01:15 estábamos en el pulguero. Al fin y al cabo había sido un día muy estresante.
15 de Junio
Me despierto a las 09:30. Hablo con el “capi” para saber la posibilidad de quedarme hasta el domingo. Tengo la suerte de que hay tres barcos grandes en varadero, por lo tanto hay amarre libre. ¡Fantástico!.
Nos vamos a navegar un rato por una zona llamada “El Melonar” donde, cuando Neptuno aparece, se pescan algunas llampugas. Evidentemente Neptuno no apareció. Nos dijo un pez luna que estaba en París, encargando una corona nueva.
Arrumbamos a Bolnuevo, a un fondeo que hay detrás de la isla de los Lobos. Echamos el hierro (solo un par de barcos más) y pasamos un día formidable buceando, comiéndonos nuestras chuletas de gorrino con patatas hervidas en agua de mar, echando la siesta con una película: Sin Perdón (creo que vimos los primeros diez minutos y el final).
Una vez levantados baño enoooooooorme, un te con galletas y a puerto de nuevo. Esta noche cenaremos otros tomates y ya está.
Mañana continuaremos aquí. Tal vez fondeemos frente a la playa de la grúa, donde hay un antiguo muelle fenicio y… ya veremos. Alejandro se marcha el domingo.
Seguiremos contando.
