He seguido tu travesia intermitentemente. Enhorabuena. Imagino que habrás encontrado Mazagón un poco cambiado después de la desbandada de barcos de este invierno por la subida de precios.
Me cuento entre los que les gusta leer estos relatos para soñar con que algún día a lo mejor nos toca a nosotros, de momento a costear.
