Sapo. En el Rio Piedras abunan y de n oche, a veces es lo único que entra. Sobre las espinas esas venenosas, es la primera vez que lo oigo. De todas formas, su piel sin escamas y babosa, no es de las que me guste tocar, por o que siepre suelo hacerlo con un trapo de por medio. Y tiene una boca que se lo traga todo hasta lo más profundo, muchas veces desanzuelarlos en un incordio.
Pero si, están muy buenos de cualquier forma, solo que cuesta despellejarlos.

