El año pasado durante el puente de San Juan tuve mi primer experiencia con una medusa mientras estábamos fondeados en Columbretes

A pesar de la extraordinaria transparencia del agua no me di cuenta de su presencia hasta que noté una descarga eléctrica en un brazo
Salí disparada del agua y enseguida ví la nítida silueta de la medusa, sobretodo los tentáculos, tatuada en púrpura en mi brazo, no había restos del animal pero empezaban a salirme ampollitas así que después de refrescar la herida con agua salada apliqué vinagre que siempre se tiene a mano en el barco. Luego me dijeron que lo debería haber rebajado un poco, pero yo lo apliqué directamente, me dolía tanto que no noté el escozor.
La verdad es que me fué bien, en un rato empezó a bajar la quemazón, aunque eso sí, llevé la medusa tatuada en el brazo durante semanas.
Una rondita para olvidar el mal rato
