Dos hermanos siameses entran en la consulta del cirujano, uno con cara de cabreo y el otro mirando al techo, silbando, como pasando del tema.
El cirujano, al verlos entrar, tras decirles que tomen asiento, les pregunta:
-Y bien, ¿cual es el motivo de la visita?
El que viene cabreado, responde:
-Verá doctor, quiero que me separe de mi hermano.
-Bueno, verá, su caso es casi imposible, además, con la edad que tienen ya casi sería un milagro poderlos separar, pero dígame, ¿porqué quiere que les separemos?.
-Pues verá, doctor, es que mi hermano es gay...
-Pero hombre, eso hoy día ya no es un problema por el que avergonzarse, la sociedad admite eso y no se puede discriminar a nadie por esa causa y además...
Le interrumpe el siamés que estaba cabreado:
-Si, todo eso está muy bien, pero resulta que...
¡¡¡Solo tenemos un culo!!!