Interesante experiencia como casi todas las núticas.
Pues mira, personalmente llevo ya unas cuantas millas encima, pero eso de los rayos cayendo como un bombardeo, pues que te voy a decir... que lo llevo muy, pero que muy mal.
Si tengo oportunidad, como la última que me agarró en el Cantábrico, corro a refugiarme como un conejo en su madriguera, pero si me pilla en mar abierto y no hay escapatoria, como ha ocurrido en algunas ocasiones, pues a pedir a San Apapucio que no te toque la lotería.
Felicitaciones por que no te haya tocao y enhorabuena por ese amanecer que nos has regalao
Saludos
