A mí se me ocurren dos posibilidades:
1) Era un pesquero, estaban aburridos y dijeron: "¡vamos a incordiar un rato al velero!", pero cuando vieron que el "Rebelde" también sabía jugar a ese juego, los que se asustaron, fueron ellos.
2) Tenían algún tipo de malas intenciones (¿tenemos piratas cerca de nuestras costas?). En ese caso, eran bastante "chapucillas" y se asustaban por muy poquita cosa.
¿Tendremos que añadir al equipo de seguridad un trabuco y un sable de abordaje (homologado) por cada tripulante?
