Gracias, amigos.
Mañana dejo este pueblecito. Miedo me da subir el fondeo, porque he visto cada cosa todos estos días aquí...
Me voy para la parte de poniente.
La verdad, la gente es encantadora. Ya me saludan por la calle. Parece que me tienen muy visto

Y lo cierto es que me da pena dejarlos. Uno llega a tomarles cariño y es que todas son atenciones. Me piden que vuelva en otra ocasión.
