Sr. Presidente, el acto no fue deslucido por la presencia de las autoridades políticas de turno,

pero el mejor de todos los discursos fue sin duda el tuyo, sobre todo en el apartado de agradecimientos cuando reconocistes la paciencia de tu Almiranta. Eso si, el más aplaudido, y con diferencia fue el del Pater que impartió la bendición, supongo que por ser el último y el que abría el ágape y el partido de la Selección.
Por cierto, ayer Domingo, cuando embarcabas con la familia en la "T" del pantalán 5, el que entraba en la calle y atracaba en su nuevo pantalán era to mismo. Y bueno, no estuvo mal la cosa, sobre todo el salto que pegó mi contramaestre para alcanzar el finger, que seguramente haya que cambiarlo del golpe que dió el chaval al caer...
Una maravilla poder disfrutar de las nuevas instalaciones.
Gracias por tu esfuerzo, y a ver si nos bajas las cuotas trimestrales, hombre, que nos hemos quedado tiesos con el pago de los pantalanes...



