La mejor que yo he tenido (y de la que gracias a Dios no hay pruebas gráficas) coincidió con la última vez que utilicé un bichero telescópico. El vecino de amarre no estaba, y el viento me abría la proa (que conste que amarraba solo y lo hago de popa). Fijo la amarra de popa ya medio atravesado y salto al finger con el bichero para intentar domar la proa. Voy trayéndolo poco a poco, a la vez que voy hacia proa, hasta que, de repente, desaparece toda la oposición que había al tirón que hacía yo en el bichero. El p**o mango telescópico

se había roto, con lo que, toda la fuerza que estaba haciendo se convirtió en reacción hacía atrás, acabando en el mar por el otro lado del finger (por suerte, el otro vecino tampoco estaba). Subo como puedo al finger, con algún que otro corte por los mejillones, y, como era de esperar, el barco en diagonal ocupando las dos plazas de amarre. Me subo, cabo a proa y abajo a volver a tirar.
Moraleja 1: siempre que hay viento, antes de comenzar la maniobra de amarre, dejar un cabo generoso amarrado a proa y traerlo hasta la popa para "traccionar"
Moraleja 2: no volver a usar un bichero telescópico.