La situación :
El martes pasado salí con un amigo a dar un paseo delante del Port Olimpic Barcelona. Se levantó un garbí con rachas de 25 nudos. Estábamos extasiados admirando como ceñía el Estrella Damn de Altadill que casualmente estaba entrenado por la zona.
Para disfrutar mejor del espectáculo decido enrollar el yankee y cuál fue mi sorpresa cuando no consigo enrollarlo todo.
Como alguna vez me ha pasado que descarrile el cabo del tambor me lo tomo con calma y voy a proa, pero oh sorpresa... ahí no está el problema! Busco soluciones durante 30 minutos sin conseguir ni enrrollarlo todo, ni sacarlo todo para bajarlo. Finlmente entro en puerto navegando a más de 3 nudos con el 30% de yakee (escotas en banda...). Por suerte no le dí a nada y entré suavemente en mi amarre.
¿Qué pasó? El stopper (piano) había soltado un poco de driza y era la driza la que estaba liada arriba (cosa díficil de ver desde cubierta con la vela gualdrapeando como loca) alrededor del perfil y tambor de tope.
Conclusión: Coincido bastante con Malamar y Tantaka que los enrolladores son muy muy traidores... Con garruchos esos nervios no se pasan.
Saludos y
