El tapón que soporta el ánodo de sacrificio es de una aleación más blanda que la tapa del intercambiador en la que trabaja. Agotado el ánodo de sacrificio que se atornilla a este tapón roscado, lo siguiente en sufrir la acción galvánica fue el tapón, no sé si es de cobre o de corcho, pero antes de ésto y limpio parecía de bronce. Después de los hechos, parecía de color cobre (rojizo) y ligeramente poroso. Entre un estado y otro, lo único que ocurrió es que desapareció el ánodo por agotamiento del mismo. Ocurrió entre que compré el motor usado en 2007 y la botadura del barco con el motor instalado en 2010.
