Después de un tiempo sin pasar se me ocurrió entrar por curiosidad, como siempre con pocas esperanzas, pero al fin anoche lo encontré. Era tarde y estaba muy cansada, no quise leer más que unas pocas frases para asegurarme de que se trataba de algo más que un largo comentario.
Seleccionar-copiar-pegar x7, seleccionar todo, cambiar fuente, tamaño, vista preliminar e imprimir. Grapar y esconder en la cartera entre la documentación del trabajo. Marcharme a casa a comer y sola, tranquila y bien acomodada en el sofá, empezar al fin a leer.
Sentir que la fuerza de la abducción de La Cosa se debilita desde las primeras frases y entonces soltarme con extraña facilidad para disfrutar plenamente del maravilloso relato.
Gracias Tahleb, Maestro!
