Re: vergonzoso examen Madrid
Estoy de acuerdo contigo, pero hasta te quedas corto:
Un auténtico escándalo, vergonzoso, desolador, bochornoso, nulo de pleno derecho, absolutamente impresentable, rozando la prevaricación penal...
Todos esos adjetivos describen lo que pasó.
Meses estudiando, sacrificando horas y horas, dinero invertido en clases, libros, material y unas carísimas tasas, esfuerzo e ilusión, obtienen a cambio un problema mal planteado, en el que faltaban datos cruciales, con resultados irreales e imposibles y, lo peor de todo, la reacción de quienes vigilaban el exámen, sin dar soluciones, con contradicciones, improvisando sobre la marcha y estropeando todo más con cada improvisación.
Tras una primera y rápida lectura, estaba claro que el ejercicio se basaba en la navegación de estima, con mucho cálculo de demoras. Parecía correcto y, todo hay que decirlo, racional y en línea de lo que verdaderamente deben ser estos exámenes: demostrar que uno se sabe situar.
Una vez hallada la primera situación, comenzaba una situación con corriente desconocida, por el método Lasheras. Al leer el problema con detenimiento, primera sorpresa ¡Faltaba la velocidad de barco!
Levanté la mano para preguntar y la persona que me atendió me respondió de forma despectiva y altanera "resuelva Vd. el problema con los datos del ejercicio". Magnífica y sabia respuesta...
Sólo por esto, el resto del problema es radicalmente nulo.
Al rato, comprobé cómo empezaban a alzarse más manos, hasta que algunas de las personas que vigilaban empezaron a gritar, nerviosas, que la velocidad er de 7 nudos, primero para el ejercicio A, luego para el B, en algunos sitios no se les oía... Cuando la gente preguntaba, se limitaban a berrear ¡SILENCIO!, como si fuéramos niños malos en un colegio, con malos modos. Un despropósito y una improvisación absoluta, cute y bananera.
Minutos más tarde, ya por megafonía, se nos informó que, efectivamente, debíamos tomar una velocidad de barco de 7 nudos para los dos ejercicios, por lo que quedó claro que sólo había un problema para todo el mundo, aunque cambiara la forma en que estaba redactado.
Ya con nervios, con muchos minutos perdidos y con desasosiego, continuamos el problema. En esas condiciones, es muy difícil hacer bien las cosas.
Siguiente episodio: resuelta la corriente, esta era absolutamente irreal:¡Sobre 20 nudos! Más extrañeza y más preguntas. y más nervios, claro.
Una virada más: para alcanzar el siguiente punto de situación, aplicando esa corriente, directamente entrábamos en tierra. Más manos levantadas, más nervios...
Tras otra tanda de gritos de los vigilantes, primero se nos dijo que siguiéramos adelante con el problema, "aunque salieran situaciones irreales..." Irreal era lo que estábamos viviendo.
Otro bordo más: tiempo después (el minutero avanzaba inexorable y el tiempo empezaba a agotarse), se nos dijo que una vez hallada la corriente, ya no la tuviéramos en cuenta para el resto del problema. Cuando ya habíamos hecho esos cálculos que nos llevaban a tierra y cuando el enunciado del problema así lo decía. Y el tiempo que se agotaba.
A estas alturas, el agobio de muchas personas era mayúsculo.
Y para rematar, por lo menos en mi ejercicio, resultaba que habiendo salido del punto anterior a las 0500 HRB, se nos pedía que llegáramos a la roja de Algeciras ¡A las 1630HRB!
Siento la extensión, pero me parece imprescindible relatar con detalle cómo estaba redactado el problema, lo que sucedió y la nula respuesta de los vigilantes, que se limitaron a gritar silencio, con formas despóticas y agrias.
Por lo menos en mi caso, hubo una persona competente, que se dio cuenta de la gravedad del asunto e iba atendiendo con amabilidad a las personas que levantaban la mano, pero estaba abrumado y como no era el ponente, no podía dar soluciones.
Con lo fácil que hubiera resultado, a la vista del error, reconocerlo, darnos una situación observada y continuar el problema desde esa posición.
Veremos qué pasa cuando se publiquen los resultados, pero, insisto, desde el punto 1 en adelante, no se debería tener en cuenta el resto del problema, ni tan siquiera con criterios de corrección poco estrictos, pues en esas condiciones y con esos fallos y sucesivos cambios, no se puede hacer un examen. Es una absoluta irresponsabilidad y temeridad.
En suma, desde mi punto de vista, el exámen es radicalmente nulo, de pleno derecho, desde el punto 2 en adelante y esos puntos no deberían contar a la hora de calificar.
Animo a todo el mundo que no apruebe a impugnar y recurrir. Incluso a pedir la responsabilidad del ponente, que como funcionario que es, la tiene. Y mucha.
No acabaron aquí las sorpresas, pues en el examen de legislación, de 18 preguntas, había dos repetidas.
Ni el ponente de navegación ni el de legislación se habían leído y repasado sus exámenes. Terrible y desolador.
Y también os exhorto desde aquí, a modo de llamada general, a protestar y difundir esta situación, para que este tipo de situaciones no se vuelvan a producir.
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