
lo primero.
Yo quiero dar una visión desde el punto de vista de un comprador.
Llevo varios meses busacando el barco que se acomode mejor a mi idea y mis necesidades.
Después de mucho buscar, finalmente encuentro un barco que me gusta, parece muy bien cuidado y tiene un precio ajustado a la horquilla de los barcos de su edad (más de 30 años) y modelo (puma 29).
Ájusté un precio, condicionado a que un profesional hiciera una revisión del barco para evitar dentro de lo posible vicios ocultos.
La revisión incluía varar el barco y hacer un estudio completo del mismo incluída la obra viva.
El resultado inicial es que el casco tenía hidrólisis. No sé la profundidad del problema porque el armador renunció a hacer ninguna cata en profundidad y a que el precio sería el mismo independientemente del resultado obtenido.
El resultado final fue el de dos frustraciones la de comprador y la del vendedor.
Creo que en el mercado de segunda mano, algo tiene que cambiar.
Me cuesta asumir, que como los barcos mayores de edad, y no tan mayores la mayoría tienen hidrólisis, pues qué le vamos a hacer...
No es lo mismo que se te caiga a cachos la quilla, que tengas podrido el soporte del back o que tengas unas "ampollitas" en el casco.
Lo que daña el mercado no es quien descubre los problemas, sino que el comprador ( a veces el vendedor) no sepa el estado de lo que compra, ni el precio de la reparación o el riesgo físico que esa compra conlleva.
Repito: Algo tiene que cambiar...
saludos.