Disculpadme si vuelvo a entrar en plan elefante, tengo cinco minutillos.

Si parte de lo que leo es así (que no lo dudo), en este país tenemos dos problemas: además de un sistema político corrupto (que no lleno de corruptos, que también), otro con la administración de justicia, donde es más importante la forma que el fondo.
Si hay una cosa que es el deber de socorro, eso debe de prevalecer sobre cualquier otra cosa. Si se puede probar que alguien precisaba auxilio y que otra persona lo oyó y no hizo nada, cualquier otra consideración debe de ser secundaria salvo riesgo vital de esa segunda persona.
Bueno, me voy al tajo...