Hola,
He estado siguiendo el hilo, con sorpresa y admiración, por interés general aunque algo rudimentario por ser también "de letras" como se ha dicho. Hay que felicitar a los participantes por la calidad y seriedad (y, además en ocasiones, humor) de los comentarios.
Creo q puedo hacer alguna modesta aportación.
Para empezar, la perplejidad científica en los inicios de la física nuclear, y cito de una cita:
"...nuestra mejor descripción del átomo en gran síntesis es que algo que desconocemos hace algo que no sabemos..." (Arthur Eddington, "La naturaleza del mundo físico, 1929).
Bueno y es que la inercia venía de la observación de lo
material y tangible exclusivamente (y en algún modo se viene arrastrando todavía) como elemento diferenciador de la alquimia, la revelación y o la mística.
Poco a poco se pasa de lo material y tangible a lo deducible pero no visible (v.gr. los experimentos sobre la refracción de la luz) que a su vez permiten otras deducciones igualmente rigurosas, y por tanto científicas, pero tb inmateriales para el "mero" observador.
Hay que tener en cuenta el paréntesis involuntario y forzoso que supusieron las dos guerras mundiales en la investigación conjunta, que además supuso una carestía de nuevos investigadores -- con brillantes excepciones, que provoca estos "50 aso de travesía del desierto" de la física pura, que por otra parte posiblemente esta (o estaba?) llegando a sus límites.
La física de partículas entra de lleno en el campo de lo cuasi inmaterial, y la física cuántica ya se libera prácticamente de la materia (que dicho sea de paso, se está redefiniendo) y "solo" tiene soporte en las matemáticas y en deducciones por defecto en experimentos que tan solo se pueden realizar mediante gigantescos y carísimos instrumentos. Los aceleradores de partículas no están al alcance de genios individuales (ej. los Curie), y ni siquiera de instituciones clásicas (universidades).
Y ello conlleva un peligro: al acercarnos a los conceptos absolutos los conceptos corrientes pierden su significado, y así aparentemente el Bosón de Higgs es el "Eter" de los clásicos o la ausencia de materia que menciona la cabalística, o el vacío absoluto previo a la creación del que habla el Génesis, por citar solo lo que tengo más a mano.
Pero a mi modesto modo de ver, la importancia no está en el absoluto, al que se puede llegar intuitivamente, sino el en
contexto o si se quiere en la vía que nos lleva al concepto absoluto y que permite distinguirlo de otras formas demasiado subjetivas y por tanto sujetas a fenómenos fisiológicos, lo que nos mantendrá sobriamente alejados del campo de la(s) revelación(es), que muy a menudo lleva(n) a actitudes antisociales (por quedarme en el lado prudente y en el respeto a otras posturas, sin olvidar que ese respeto es a veces inmerecido).
Creo que la garantía del método científico lo vale.
Gracias de nuevo por las ideas vertidas en este foro.


