No hay que irse muy atrás en el tiempo. Con las entregas de premios en Bayona es siempre lo mismo. Por ejemplo, el año pasado en esta misma regata, cuando el Alaska estaba todavía en Cies y habiendo llegado dentro de su tiempo límite, se estaba realizando la entrega. Eso sí, le dijeron que le guardaban un plato de paella

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Yo, que gran parte de mi vida regateril la he pasado en barcos pequeños (por debajo de 27 pies), siempre me he sentido como si sobrara en Bayona.