Para mí, otra gamberrada más. La explotación de la naútica está adquiriendo una perspectiva similar a la de aquel elefante que entra en una cacharrería. Acordaros de aquellas motoras por el Cañón del Colorado a toda velocidad; de los barcos guateques que pasean al personal por los puertos con música a tope y la gente emborrachándose; ahora, de esta nueva modalidad. No cito más, por no crear polémica, pero creo que todos sabeis la que falta por citar.
Como otras muchas actividades, otrora lúdicas, la naútica se ha convertido en un sector económico más que explotar sin valorar el medio en que se desenvuelve. Cada emprendedor busca su camino con objeto de encontrar la rentabilidad, sin importarle otra cosa más. El problema es que hay gente que les sigue, que pagan y participan para al finalizar decir. "la hostia, qué pasada" y no saben que la pasada está en introducirte en el medio, respetando el entorno y admirar el mismo.
